Madre mía, 1 de octubre... abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre, casi 6 meses sin escribir, que impropio de mi, impropio porque tengo siempre mil y un cosas por decir, pero también mil y un escusas para no llegar a escribirlas...
Pero bueno, se puede decir que he evolucionado en este tiempo, he avanzado en ese pequeño camino que parece no acabar, porque dije que me quería apuntar a un gimnasio y sí, lo hice, asique, punto a mi favor.
En otros aspectos, pues lentamente, acabé el curso, y me he pasado un gran pequeño verano, gran porque no he podido estar más de relax, pero pequeño porque no he hecho todo lo que soñé hacer en un verano como este...
Y es que es así, siempre estoy esperando las cosas, siempre esperando lo que lentamente nunca llega...
si ya lo sabes... conocerte